Analisis de Imagen (Casa)
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Quiringh Gerritsz van Brekelenkam nació en 1622. Sus padres fueron Gerrit Adriaens de Plutter y Magdalena Crijnen, ambos probablemente católicos. Su lugar de nacimiento puede haber sido Zwammerdam, un pueblo cerca de Alphen aan de Rijn, donde su padre trabajaba como sastre. El pintor creció en un ambiente que muy probablemente lo inspiró a pintar los tipos de escenas en las que tenía una verdadera patente y en la que descansa su fama actual: las tiendas de sastres y zapateros, alrededor de veinticinco variantes de las cuales produjo desde 1653 hasta 1664. Brekelenkam puede haber recibido su educación artística en Leiden. Según un biógrafo anónimo del siglo XVIII, fue "un discípulo de Dou" (un alumno de Gerrit Dou).
Quiringh van Brekelenkam trabajó en Leiden, donde fue influenciado por los temas domésticos de Dou y por el toque amplio de Metsu y colores intensos. Él es mejor conocido por sus pinturas de hombres y mujeres artesanos que trabajan en diversas artesanías: zapateros, fabricantes de encajes, hilanderos, pescadores de pescado y así sucesivamente. Como muchos pintores de género de su tiempo, recurrió a temas más elegantes en los años sesenta.
La pintura que se muestra fue creada alrededor de 1655, probablemente en Leiden, como también lo eran la mayoría de sus obras. En la pintura se puede evidenciar la representación del interior de la casa de una familia en esa época. Se ve al padre leyendo al frente de una chimenea vacía y a la madre ocupándose con la fabricación de encajes, una actividad común compartida a través de las pinturas de Quiring. Los niños también están entreteniéndose entre ellos, aunque sí siendo supervisados por lo que parece ser una criada de la casa.
El aspecto más prominente de la pintura es su espacio, del cual uno puede determinar varios aspectos de la vida de los sujetos presentes. Por una parte se ve que todos se encuentran ubicados en la sala de la casa, en donde se hacen todas las actividades desde el trabajo hasta la alimentación. Aquí la casa urbana típica combinaba la residencia con el trabajo, ya que en ese periodo no se llegaría a tener cuartos personalizados y privados sino hasta el siglo XVIII. Por otra parte también se nota la falta de muebles comparado a la abundancia de se tiene hoy en día, con los que si se tienen siendo simples en su naturaleza (sillas, mesas, etc.). Esto nos da a saber que la casa era vista más como un lugar para ser usado más que para ser habitado. Como la casa seguía siendo vista como un espacio público, los muebles necesitaban ser movibles y de pequeño tamaño para que cualquier persona pudiera acomodar su interior de la manera que les hiciera más útil.
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